He centrado mi atención en las ciudades grandes y en sus zonas interiores, porque es precisamente el problema que más a fondo han eludido las teorías urbanísticas. Creo que esto tendrá mayor utilidad conforme vaya pasando el tiempo, porque muchas de las peores áreas de las ciudades de hoy eran no hace mucho todavía barrios residenciales o arrabales muy dignos y tranquilos; muchos de los nuevos barrios o urbanizaciones del extrarradio serán absorbidas por la ciudad, y su éxito o fracaso en esa condición dependerá de si pueden adaptarse y funcionar con éxito como barrios urbanos. Además, para ser sincera, prefiero las ciudades densas y, por consiguiente, me preocupo más por ellas.