hoy socialista, o comunista, significa, como bien apunta Davis, buscar alternativas y nuevas versiones para la democracia. Significa construir repúblicas dignas para nuestros pueblos, y hacerlo de abajo arriba, contando siempre con la gente y construyéndolas con la gente. Buscar nuevas versiones de la democracia significa apostar por una democracia en la que la gente decide, en la que la gente cuenta, en la que la gente es el centro de la actividad económica, política y cultural.