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Nellie Campobello

Cartucho: Relatos de la lucha en el Norte de México

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  • Andrea Floreshar citeratför 3 år sedan
    Lo fusilaron una tarde fría, de esas tardes en que los pobres recuerdan su desamparo. Le cayó muy bien la cobija de balas que lo durmió para siempre sobre su sarape gris de águilas verdes.

    El destino cruel de los desamparados pero viéndolo como una oportunidad para estar mejor

  • Judith Cortéshar citeratför 6 år sedan
    La novela de Rulfo es el ejemplo magistral de la novela más abierta y más libre de la literatura latinoamericana del siglo XX; la del colombiano, igualmente magistral, es la estructura autosuficiente más perfecta en ese mismo siglo.
  • Reina Azúcarhar citeratför 4 månader sedan
    Los villistas eran un solo hombre. La voz de Villa sabía unir a los pueblos. Un solo grito era bastante para formar su caballería
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    n. Ella le mandó una estrella de las de su vestido. La estrella lo abrasó.
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    sin estar enferma cerró los ojos y se quedó dormida allá en Chihuahua –yo sé que Mamá estaba cansada de oír los 30-30.
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    “Si se queja vengo y le quemo la casa.” Los ojos de Mamá, hechos grandes de revolución, no lloraban, se habían endurecido recargados en el cañón de un rifle de su recuerdo.
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    el primer paso de hombre que dio.)
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    “Más de trescientos hombres fusilados en los mismos momentos, dentro de un cuartel, es mucho muy impresionante”, decían las gentes, pero nuestros ojos infantiles lo encontraron bastante natural.
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    José Díaz, joven hermoso, murió devorado por la mugre; los balazos que tenía se los dieron para que no odiara al sol.
  • Berenice Cedillohar citeratför 9 månader sedan
    A pesar de todo, aquel fusilado no era un vivo, el hombre mocho que pasó frente a la casa ya estaba muerto.
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