Marqués de Sade

Justine, o los infortunios de la virtud

La primera obra impresa de Sade. Novela editada en 1791 sin nombre de autor, es la que se encuentra hoy habitualmente en las ediciones modernas. La encabeza un breve texto dedicado a Marie Constance Reinelle. Con 259 páginas, es una ampliación de la anterior. Como su texto predecesor, está escrito en primera persona, puesto que Justine relata sus aventuras a su hermana, en un encuentro fortuito varios años después de su separación, sin reconocerse. El lenguaje utilizado para desgranar las perversiones extremas de los antagonistas de la joven está tamizado al provenir de ésta.
400 trycksidor

Intryck

    Luis Romerodelade ett intryckför 6 månader sedan

    Un clásico para quienes gustan de la narrativa muy descriptiva, erótica y perversa.

    Lalo Perezdelade ett intryckför 2 år sedan
    👍Värt att läsa
    🚀Sidvändare
    💧Tårdrypande

    Sinceramente muy buen libro de Sade, se abarca mucho la filosofía, y el final sin duda es un infortunio...

    Juliandelade ett intryckför 6 år sedan
    👍Värt att läsa
    🎯Givande
    🌴Kiosklitteratur

    De fácil lectura, perfecto para acabar en una tarde.

Citat

    Alejo garciahar citeratför 6 månader sedan
    en tanto que existe un Dios, ese Dios merece un culto, y la base principal de ese culto es incontestablemente la virtud.
    Alejo garciahar citeratför 6 månader sedan
    eso basta para entender su futilidad. Sólo lo constante es realmente bueno; lo que cambia perpetuamente no puede aspirar al carácter de bondad. He ahí por qué se ha puesto la inmutabilidad en el rango de las perfecciones de lo Eterno. Pero la virtud está totalmente privada de esta característica: no existen dos pueblos en la superficie del globo que sean virtuosos de la misma manera. Así que la virtud no tiene nada de real, nada de intrínsecamente bueno, y no merece para nada nuestro culto. Hay que utilizarla como un apoyo, adoptar astutamente la del país en que se vive, a fin de que los que la practican por gusto, o deben reverenciarla por su condición, nos dejen tranquilos, y a fin de que esta virtud, respetada donde vivís, nos proteja, por su preponderancia como convención social de los atentados de quienes profesan el vicio.
    Alejo garciahar citeratför 6 månader sedan
    una sociedad totalmente viciosa, la virtud no serviría de nada. Como las nuestras no son así, es absolutamente preciso burlarla, o utilizarla, a fin de tener menos que temer de los que la siguen. Si nadie la adoptara, se volvería inútil. Así que no me equivoco cuando sostengo que su necesidad sólo depende de la opinión o de las circunstancias. La virtud no es una cosa de un valor incontestable, sólo es una manera de comportarse, que varía según los climas y que, por consiguiente, no tiene nada de real:

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