Pesopluma

Citat

Leyla Leonhar citeratför 2 år sedan
incrustada en el pecho. Fue en ese momento cuando sentí una sensación extraña: la de es­tar recorriendo un camino ya conocido. Los parajes tenían para mí un lenguaje secreto. No podía prever ningún ac­cidente, ningún recodo del camino, pero una vez propuestos a mi vista los asumía con familiaridad y sentía la turbación de un reencuentro. Felipe se detuvo de súbito al lado de un albergue.

—Bajemos —ordenó.

Una india vieja salió a recibirnos, abrazó a Felipe con al­borozo y nos invitó a tomar chicha. Felipe secó su jarro y me hizo pasar a una habitación interior que parecía un cuarto para viajeros. Yo me preguntaba si estaríamos ya en la hacienda. Luego de mirar por la ventana, Felipe se volvió con pres­teza.

—Aquí se albergaba mi padre cuando era comisario —dijo contemplando el camastro—. Una persona que nunca supimos quién
DIEGO DAVID HUAMÁN HUAMANÍhar citeratför 10 månader sedan
­beza del grupo.

Primero descendimos por una amplia quebrada, siguiendo un sendero de tierra roja que corría entre dos pircas de barro.
Gabriella Morosinihar citeratför 4 månader sedan
laba embarcarse en el proyecto de una novela, pero su realización le resultaba esquiva. «Me seduce la idea de la novela, ¿pero cómo escribirla?», se pregunta en 1955 en una entrada madrileña de su diario. Y, más tarde, cuando ya había avanzado algunos tramos, lo asalta el desaliento: «Ausencia total de ideas. El asunto de mi novela me preocupa (…
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