Piensa en todas las veces que ha hecho ese camino y que mañana va a hacerlo de nuevo, y que lo importante, los olores, no se repite. Que a veces él busca un rastro, un celo, y cuando lo busca es cuando no lo encuentra.
Oso ya ha entrado a su casa.
Al día siguiente, mientras las chicas conversan y se ríen en la puerta de rejas, Rawson le dice a Oso que tal vez el modo de salir de la repetición sea justamente intentar buscarla.
Oso se entusiasma, alza las orejas y dice:
—Sería un buen modo, es verdad.
Rawson mueve la cola y repite:
—Si intentamos repetir algo de un modo exacto, va a salir otra cosa: siempre pasa.